Caminante descansando en un mirador de altura

La Presencia

Aclimatarse a los3 250 msnm

Huancayo, Perú

Huancayo está a 3 250 metros y la mayoría llega de Lima, que está al nivel del mar. Las primeras cuarenta y ocho horas deciden si el viaje es bueno o se pasa entero con dolor de cabeza.

El mal de altura no depende de estar en forma. He visto a maratonistas tumbados y a señoras de setenta años tan campantes. Depende de la velocidad a la que subes y de la suerte genética, y eso es casi todo.

Vista de Huancayo desde un mirador con el valle al fondo

Las primeras 48 horas

  • Llega de día y no programes nada exigente para la tarde de llegada.
  • Come ligero: sopas, carbohidratos, poca grasa. Nada de comilona de bienvenida.
  • Agua constante, mucha más de la que te pide el cuerpo.
  • Cero alcohol el primer día. El segundo, poco.
  • Duerme lo que puedas; la primera noche suele ser mala.

El mate de coca funciona para el malestar leve y está en todas partes. No es magia y no sustituye al descanso, pero ayuda. Si vas a hacer un control antidoping en las semanas siguientes, ojo con eso.

Taza de mate de coca junto a una ventana con vista a los cerros

Dolor de cabeza, náusea y falta de aire leves son normales. Confusión, falta de aire en reposo o labios azulados, no: eso se baja de altura y se busca atención médica.

Si vas al Huaytapallana o a cualquier ruta que pase de los 4 000 metros, deja pasar al menos dos días completos en la ciudad antes. Subir a 4 700 el día que llegas de Lima es la receta exacta para pasarlo mal.

Las pastillas para la altura —acetazolamida— funcionan para mucha gente, pero son receta médica y tienen contraindicaciones. Consúltalo antes de salir, no en la farmacia de la esquina al llegar.

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