
El Reino
Las mejoreshoras de luz
A 3 250 metros la luz es más dura, más contrastada y más rápida de lo que uno espera. Estas son las horas que funcionan y los errores que dejé de cometer.
En la sierra el mediodía no sirve. El sol cae casi vertical, aplana el relieve y quema los blancos sin remedio. Entre las once y las tres yo guardo la cámara y almuerzo, que también es parte del trabajo.

Los horarios que uso
- De 6:00 a 8:30: luz lateral, niebla en los cerros bajos, el valle despertando.
- De 16:30 al ocaso: la hora dorada larga, con las montañas de fondo cálido.
- Después del ocaso: veinte minutos de azul intenso que casi nadie aprovecha.
- Días nublados: los mejores para retrato y para mercado. La nube es un difusor gratis.

El rango dinámico de la sierra revienta cualquier sensor. Expón para las luces y levanta las sombras después: al revés no hay vuelta atrás.
Sobre el equipo: cargo cuerpo y un objetivo, casi siempre un zoom corto. El trípode grande lo dejé hace años; para el amanecer del Huaytapallana llevo uno de mesa que pesa trescientos gramos y me apoyo en las rocas.


Y lo más importante y lo menos técnico: pide permiso antes de fotografiar a alguien. En los mercados del valle la gente accede casi siempre si preguntas, y casi nunca si les metes el objetivo en la cara. La foto también sale mejor.
El frío mata las baterías. En el amanecer del nevado llevo dos y la de repuesto va en el bolsillo interior, pegada al cuerpo. Con eso pasan de durar veinte minutos a durar la mañana entera.


